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Bienvenidos a AcuamaniacsBe water my friendEstá por ahí escrito solemnemente que somos polvo, y que al polvo regresaremos. Dicen incluso, que fue dios quien lo escribió de su puño y letra para mostrarnos el camino.

Nada más erróneo que eso amigo mío, amiga mía (y que dios me perdone). Somos agua, agua es toda la vida, y cuando el agua se retire de nosotros, habremos muerto. El polvo pertenece al desierto y a la muerte, al reino de Seth, la sed que no se apaga. Sin embargo, la vida es agua y el agua es la vida.

Los más antiguos la llamaban Isis, deidad vivificadora sinuosa y sensual que hacía revivir las cosechas (Osiris o Ceres) con su cálida y húmeda presencia.

El paso por el agua en el cristianismo significa el renacer a la vida eterna (bautismo), y tanto en el budismo tibetano de las montañas más altas del mundo como en e budismo zen de las infinitas costas del pacífico, el agua es el fundamento del bienestar y de la experiencia de la sabiduría más allá de la dimensión racional, y por supuesto, de cualquier tipo de fe estancada.

Be water my friendEl Gran Dragón Bruce Lee, icono de las artes marciales y, para muchos, avatar del siglo XX, no sólo legó películas, documentales y una técnica de lucha completamente nueva y a la vez ancestral, nos dejó también la joya de su pensamiento en frases tan célebres como ésta: "La vida fluye, y, al igual que el agua, se vuelve rancia cuando se estanca. Fluye, sé agua, amigo mío." (si quieres leer una síntesis del pensamiento de Bruce Lee dale aquí).

La vanguardia científica se expresa también rotundamente: la mayor parte de un ser humano está compuesta de agua, incluso un planeta, para que tenga alguna posibilidad de albergar vida debe contener agua y encontrarse en una órbita que permita que se halle en estado líquido.

Desde el punto de vista cotidiano, no hay nada como un baño para sentirse bien, despertar o recuperar el aliento, y alejar la mala vibra que se nos adhiere a lo largo del día por desenvolvernos en ambientes desnaturalizados.

Be water my friendTambién está comprobado que la ausencia del mágico elemento provoca, antes que ningún otro, la muerte del organismo. Podemos pasar años sin luz, sin compañía, sin actividad física, sin gravedad, y sin determinados alimentos esenciales, podemos pasar meses incluso sin ingerir ningún alimento, pero sin agua morimos irremediablemente en cuestión de pocos días.

Cuando hablamos de muerte del planeta nos estamos refiriendo a su desecación. No nos damos cuenta de que arrancándole al planeta la piel que constituyen los bosques y las selvas, en cuanto el sol asoma el suelo se recalienta, generando bolsas de aire caliente en lugar de la frescura natural de un suelo verde.

Estas bolsas son geniales para practicar parapente, por ejemplo, pero para el clima y para a vida son desastrosas, puesto que elevan a las nubes cuando pasan por encima, en lugar de invitarlas a que caigan, a que precipiten para el desemvolvimiento natural de los procesos orgánicos, o procesos vitales, que se dan en presencia de las masas forestales.

Be water my friendDe hecho, un planeta muerto es un planeta desecado, aunque haya gente que aún cree que drenar arroyos y desecar pantanos es una estrategia de habitabilidad para las concentraciones humanas, y que convertir el Amazonas en pastos es un derecho inalienable del ser humano en su obediencia del mandato divino aquel que dice "creced y multiplicaos".

En mi humilde opinión, si dios ordena que desequemos y que nos extingamos habrá que desobedecerle con todos los respetos. Es imperativo que el agua permanezca fluyendo sobre la tierra para el sostenimiento de la biosfera.

Es imperativo conocer el agua y sus ciclos vitales, amar el agua, apasionarse con él, o ella (no tiene género, bendito ser andrógino y angelical), dejar que nos invada, dejarse inspirar, mecer y estremecer por sus brazos, y proteger todo aquello que favorece su calidad y su fluidez calmada y sinuosa cual serpiente paradisíaca (a mí, particularmente, no me gusta que me prohiban la fruta).

Es preciso que fluyamos, que seamos agua amigos míos. Por eso dedico a él o a ella, este sitio web y todos sus contenidos, y a vosotros, queridos visitantes, por embellecerlo con vuestra presencia y enriquecerlo con vuestras aportaciones y experiencias tanto en la parte del blog como en la comunidad de acuamaniáticos.

Espero que lo disfrutéis navegando este sitio web, tanto como yo lo he hecho realizándolo siempre con el visto bueno de la dirección y del resto de colaboradores.

Un abrazo fraternal para todos/as.

Carolus, tu webmaster.